Y, ¿qué me decís del Doctor en sí mismo, de los Señores del Tiempo? Humanos en apariencia, con sentidos varias veces más agudos que los nuestros; viajeros temporales que viven cientos, puede que miles de años y que cambian de apariencia para despistar a la muerte. Nuestro querido Doctor, sin duda, constituye en sí mismo todo un fascinante universo que, debido a su enorme complejidad, tendré que explorar en tres entregas.
¿Os apuntáis al viaje? ;)

"I'm the Doctor"

Si nos ponen a cualquier Señor del Tiempo delante, no existe prácticamente ninguna diferencia con nosotros los terrícolas, tanto en los hombres como en las mujeres (el Doctor se ha llamado muchas veces a sí mismo "hombre", así que cuando me refiera a los Gallifreianos de ambos sexos, los denominaré hombres y mujeres; o como mucho Señores y Damas del Tiempo, nada de hembras y machos ni varones ni similares...) Aunque el color de la piel puede variar como entre nosotros, la inmensa mayoría parece tener un aspecto más tirando a europeo/occidental, o al menos esa parece ser la "norma" entre los Señores y Damas del Tiempo que han aparecido en todo el "Whoniverso".
Si dejamos atrás lo percibido tras un primer vistazo, ya nos metemos en un mundo un poco más complejo. Generalmente, el Doctor posee una mayor resistencia tanto física como mental si le comparamos con un ser humano, aunque ello no implica que no le afecten el cansancio o la vejez como a cualquier otro ser viviente. Una buena muestra de esa mayor resistencia (y caos alienígena llamado metabolismo no terrestre, a secas) es que una hora de sueño al día le es más que suficiente, y eso cuando duerme... De hecho, si hacemos memoria... ¿cuándo le hemos visto durmiendo (por voluntad propia)? Y hablando de dormir, no hay nada mejor que un reparador coma auto-inducido para curar heridas. Y es que nuestro Doctor es capaz de "hibernar" como cualquier oso en invierno. Hondaremos más en estos temas de resistencia y estados letárgicos varios en la segunda y tercera entregas.
A nivel de sensibilidad, el Doctor ha demostrado en numerosas ocasiones que supera con creces al ser humano. Ya no hablo solo de una vista y un oído mucho más desarrollados, sino de un sentido del olfato capaz de hacer un instantáneo análisis del aire o un sentido del gusto con el que puede hasta distinguir tipos de sangre humana (como vimos en The Christmas Invasion). Por no hablar de ese extraño y único en su especie "sentido del tiempo", con el que es capaz de detectar malos funcionamientos en la línea temporal e incluso distinguir unas línes temporales de otras... ¿Un sexto sentido? Desde luego.

Como he dicho antes, un Señor del Tiempo puede vivir cientos de años; cuando conocimos al Doctor, en teoría ya andaba por los 850 largos... Y sin embargo, pasan de la infancia a la madurez más o menos al mismo tiempo que nosotros (con apenas 8 años ya parecen un chaval terrestre de la misma edad), aunque en una ocasión el décimo Doctor llega a decir rememorando un momento en Gallifrey que "por entonces era un chaval de apenas 60 años". El tema de las regeneraciones puede convertir la edad en algo tremendamente relativo, y de hecho hasta parece que el Doctor aparenta más joven con cada reencarnación... ¿quién dice que el primer Doctor, ese adorable anciano, tiene 50 años menos que un chaval de como mucho 25 años... que sin embargo ronda ya los 910? ;)
Al Doctor le hemos visto anciano, de mediana edad, maduro, joven, un muchacho que no ha llegado a los treinta; con pelo cano, negro azabache o castaño y rizado, rubio y liso, apenas con pelo, o con una buena pelambrera; con ojos azules, casi glaciales, o marrones y cálidos, de color avellana, enormes y despiertos, pequeños y tristes. Ha vestido como un buen gentleman inglés y con chaqueta de cuero ajada, traje a rayas, traje liso, jersey a rombos, equipación de criquet; interrogaciones bordadas, enomes bufandas de más de dos metros, capas y abrigos de tweed, pajarita de profesor de universidad... Tantos aspectos diferentes... y sin embargo todos son la misma persona. Aquí ya entramos en el fascinante aunque harto complicado territorio de la regeneración, del que desvelaremos todos (o casi todos) los misterios en la tercera entrega. ¡Paciencia!

ha tenido el Doctor, ergo, sólo una pequeñísima parte de todos los posibles aspectos
que puede tener un Señor del Tiempo. El blanco de los ojos no vale ;)

es en la segunda encarnación, ¿a que sí? ;) (MODE IRONIC OFF)
Bueno, ya hemos visto que, en apariencia y de un simple vistazo, el Doctor puede pasar por cualquier humano. Las grandes diferencias vienen cuando hablamos de otros aspectos más "íntimos". Y por eso en la próxima entrega os invito a descubrirle un poco más interiormente ;)
~Noe Izumi~
Imágenes: BBC, doctorwhoscarf.com, Wikipedia. Y de una servidora, capturadas con paciencia del DVD ;)





