Esta novela posee el honorable honor (valga la redundancia) de ser la que inauguró la serie de obras originales en prosa basadas en la actual etapa de la serie. ¿Los protagonistas? El 9º Doctor y Rose. ¿La época? Londres, Octubre de 1924. La gente aun recuerda la Era Victoriana, y reina la conmoción política en la vieja Europa a causa de la Revolución Rusa de 1917.
La materialización de la TARDIS nunca jamás ha sido casual, y esta vez tampoco. La trama implica una serie de asesinatos, y a los múltiples y peculiares personajes refugiados en las estancias del Imperial Club: Sir George Harding, Lady Anna, Melissa Heart, Lord Wyse… una amplia selección de lo más común en la alta sociedad británica de principios del siglo 20. Sin ser miembro del Club, también el lector se topará con la misteriosa Dama Pintada, que oculta su rostro tras decoradas máscaras.
Justin Richards hace una muy buena labor dando el primer paso en las novelas de la etapa actual de la serie. A menudo, el lector creerá estar leyendo un típico whodunit británico. Y creedme. Hay una parte de la trama que no os voy a desvelar porque me dejó literalmente sin palabras cuando la leí. No me la esperaba, y eso es bueno.
Y, aunque lo parezca, esta no es una aventura puramente histórica. Aunque no voy a decir en que sentido, lo siento. Eso corresponde disfrutarlo al lector.
¿Ambiente? Se ve, se escucha a los personajes, cada uno con su voz. Se siente el calor de las chimeneas del Imperial Club. Se desea visitarlo hoy en día y buscar aquel sitio que, si leéis el libro, supuso uno de los escasos momentos de calma del Doctor en su vida. Los personajes… si tuviera que elegir, me quedaría con tres: la Dama Pintada (Painted Lady en el original), Repple y uno que no mencionaré por su importancia crucial en el desarrollo de la trama.
Por su fuerza, por su carisma y en el caso de uno de ellos por la melancolía que inspira y porque fue el único en realidad que me hizo preguntarme (y aun me pregunto) que fue de él tras los hechos narrados.
Para aquellos cuya lengua nativa no es el inglés, pueden estar tranquilos. Mr. Richards se expresa de manera clara, comprensible, y la lectura fluye sin tropezones ni baches que nos obliguen a interrumpir la lectura. De hecho, quien estas líneas escribe tuvo dificultades a la hora de abandonar el libro para realizar otras tareas más urgentes.
The Clockwise Man merece la pena. Es entretenida, podría ser sin problemas parte de la serie, y además… ¡tiene al 9º Doctor! ¿Qué más se puede pedir?
(Rose: 'I only kissed him.'
The Doctor: 'He's a boy.'
Rose: 'I thought that was what they were for.')
(-Solo le he besado.
-Es un chico.
-Pensaba que eso es para lo que son)
~Usagi~